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Gestual, de Mireia Vidal-Conte

Julieta Yelin

L

os gestos son patrimonio inalienable de la oralidad; si hay algo de lo que carece fatalmente la escritura es de ese otro decir de las manos, de los ojos, del ritmo de la respiracin, de las tonalidades de la voz. A la palabra literaria el mundo de las modulaciones y los ademanes le est vedado por completo, y es que la gestualidad slo significa frente a la mirada del otro -se escribe solo, se lee solo, ms all de las condiciones concretas de escritura y de lectura, siempre est uno solo ante el texto. Los gestos provocan un espesamiento y una patentizacin del lenguaje, pero tambin pueden ser pensados como un ejercicio del pudor: con gestos arropamos las palabras para mostrrselas a los otros; la palabra escrita, en cambio, anda siempre desnuda. Gestual, primer poemario de Mireia Vidal-Conte, tematiza esa desnudez inventando una gestualidad de la soledad, una gestualidad ntima, inaccesible y perdida de antemano por la mirada ausente. Eso que hago y pienso cuando estoy sola, pareciera decir la voz potica, eso es lo que deseo reconstruir para los otros, que casi siempre es otro, un t que sostiene omnipresente todo el libro. Es el testigo, el medio para que exista lo inconfesable. Este juego, que consiste en mostrar un ocultamiento, en hacer ver lo invisible, recorre cada gesto, cada poema.

Gestual es un poemario de la intimidad que, como no es ingenuo ni pretende reproducir el mito de la identidad secreta ni el del solipsismo, pone al t en el corazn de cada poema: T, te, tuyo, tuya, de ti, y los verbos conjugados en segunda persona, a menudo orientados hacia la voz potica, los me miras, me dices, me ofreces, me apartas, y los no me llames, no me inventes, no me lleves, no me nombres. T en el centro de yo, t que hace visible yo, que ocupa el lugar de yo, que desdobla el yo, que es voz y odo al mismo tiempo. T como nica coartada del yo, como nica posibilidad de encuentro con lo ntimo, pues pareciera no haber ms intimidad que la compartida, que la que se hace perceptible en el encuentro con otra.

La voz que pronuncia me oyes? dice tambin me oigo?, y ese es quizs el efecto potico ms importante de Gestual, su capacidad de mostrar y dejar or con delicadeza y lirismo los ecos, los desdoblamientos que crean imgenes poderosas, como la puesta en abismo del mirarse a los propios ojos: Passant per sobre de tots els meus cadvers / apareixo jo mirant-me / en l'ltima cara que puc posar. (Pasando por encima de todos mis cadveres / aparezco yo mirndome / En la ltima cara que puedo poner).

Y, como ltimo abismo, el gesto de escribir. Irrecuperable, sepultado por el peso de la letra, afirma y sostiene toda obra potica. Cmo escribe Mireia? Yo dira: erguida y con mano firme, inclinndose de vez en cuando sobre el poema o sobre el espejo para medir las distancias, para asombrarse y asombrar con el hallazgo de algn indicio de s misma. As, asomada al misterio de lo que su gesto hace nacer, termina el libro:

dueS veus

Hi ha un segon diàleg interior
mentre parlo amb tu.
Et dic que,
Parlan-te, parlo doble.
Mentre legeixes aquets versos
–em sents?–

esperO

De sota la meva roba
surten eflivis i rastres
que tu no saps.
que tu no esperes ni en les meves costures.
Tot i que si preguntes
al no-res del taronger
trobes –perquè vols–
fruits meus

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