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Entrevista a Guillermo Arriaga

Luis García

G

uionista aclamado de los filmes Amores perros, 21 gramos y Los tres entierros de Melquíades Estrada , Palma de Oro al mejor Guión en el Festival internacional de cine de Cannes, presenta Guillermo Arriaga en Retorno 201 (Paginas de Espuma, 2005) una colección de relatos cercanos al lenguaje cinematográfico, no exentos de la crudeza y verosimilitud que se le debe exigir a todo narrador. Y es que como el propio autor dice, « contando las historias de los seres humanos se puede festejar los hondos dolores de la vida».

Luis García.- Empecemos por el principio. ¿Cuándo y cómo empezó a escribir Guillermo Arriaga?.

Guillermo Arriaga.- Empecé a escribir desde niño. Siempre me sentí más a gusto con la palabra escrita. Por suerte en la secundaria impartían un curso de teatro obligatorio. Eso me llevó a leer a los grandes dramaturgos y a montarlos en escena. Antes de los quince años ya había actuado y dirigido en más de veinte obras. A los quince escribí una obra de teatro. La ensayé con un grupo de actores para montarla por más de seis meses. Unos días antes del estreno todos me pidieron que, o cambiaba el final, o nadie la actuaba. Me negué a cambiarlo y me quedé sin obra. Luego escribí para un periódico infantil, cuentos para niños. El primer pago que recibía por escribir. De ahí empecé con guiones de radio y televisión. Con ello ayudé a pagar mi carrera. A los 24 años tuve una infección en el pericardio, la membrana que rodea el corazón. Nada serio si uno toma medidas. Pero yo no. Descuidé el dolor en el pecho y me seguí preparando como boxeador. Se complicó y tuve que irme dos meses a la cama. Ahí decidí que sería escritor: no quería morirme sin antes dejar una obra que le diera sentido a mi vida.

Usted es mas conocido como hombre de cine que como narrador. ¿En qué terreno se encuentra más a gusto?

Me considero un escritor en todo el sentido de la palabra y que escoge el medio más adecuado para narrar sus historias: el cuento, la novela, el guión. De hecho siempre he dicho que escribo novelas para cine -no guiones-, ya que pongo el mismo cuidado en el lenguaje, en la estructura, en la construcción de personajes que en una novela.

Lo que no cabe duda es que sus relatos son muy.... ¿cinematográficos quizás?

No creo que mis relatos sean cinematográficos, al contrario, los considero literatura pura, con un énfasis en el lenguaje, pero sobre todo, en la humanidad de los personajes. No creo en la literatura en la cual el lenguaje es lo más importante. Es un elemento de expresión, no un fin en si mismo. Lo que intenté con mis cuentos es explorar las contradicciones de lo humano.

Y crueles, terriblemente crueles, como la vida misma. Lilly me ha sorprendido por su crudeza, ¿cómo nació el relato?

Lilly nació de cosas que observé cuando niño. No necesariamente tiene que ver con lo que sucedió en realidad, es un reelaboración. La idea de escribir un cuento sobre algo que conocía surgió de la lectura del personaje de Benjuí, en El Sonido y la Furia de William Faulkner.

¿Y que hay de autobiográfico en sus relatos?

Hay mucho y hay nada de autobiográfico en mi obra. Mucho porque uso mi experiencia vital para contar, y poco, porque lo escrito no es un crónica, sino una invención literaria. Lo que a mí me interesa con toda mi obra es que el lector diga: tiene calle y sabe de lo que está hablando.

Lenguaje visual, lenguaje narrativo, ¿qué busca en la literatura Guillermo Arriaga?

Lo que más busco es el lenguaje que mejor me ayude a contar una historia en particular. En Lilly fue la narración múltiple de los personajes, en En la oscuridad , la primera persona. Siempre he creído que cada historia empuja a un modo distinto de ser contada.

Usted es además de escritor de relatos, si me permite, lo podríamos llamar «narrador de historias», ¿una especie de notario de la vida?

Me considero un contador de historias nato con una preocupación central en las paradojas de la experiencia humana. Entiendo el mundo narrándolo. Si no cuento historias el mundo sería incomprensible para mí.

¿Cómo nació Retorno 201?

Después de recuperarme de la infección en el corazón me puse a escribir como loco. Retorno 201 está inspirado en la calle en la que crecí, en la colonia Unidad Modelo, del D.F. Una calle brava y acogedora a la vez. Ahí jugué de niño, me peleé (perdí el olfato a los trece de tanto pelearme), me divertí. Mucho de lo que sé en la vida lo aprendí en esa calle. La mayor parte de los cuentos de Retorno 201 los escribí a los 24 años. Ahora que los publiqué procuré no corregirlos y dejar constancia de lo que eran mis preocupaciones vitales y estilísticas entre mis 24 y mis 28 años.

¿Volverá a la literatura? Porque doy por hecho que si lo hará al cine...

Seguiré escribiendo cine un rato más para luego dedicarme por completo a la literatura.

¿Cuáles son sus referentes literarios?

Mis maestros son: Juan Rulfo, William Faulkner, William Shakespeare, Pío Baroja, Martín Luis Guzmán, Hernando Téllez, Ernest Hemingway, Sam Shepard, Stendhal.

¿Y que esta escribiendo actualmente Guillermo Arriaga?

Estoy escribiendo una novela, Los Sapitos, y un nuevo guión.


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