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Es el agua

Rolando Hinojosa

M

e llamo Fructuoso Alaniz Garca y as me bautizaron en las tierras de los Buenrostro por ser el da de mi santo, el da 21 de enero. En ingls, segn mi nieta Luca, mi nombre significa bountiful, es decir, productivo. Bien puede ser. De mi parte, me parece que eso encaja bien a bien ya que aquel que as se llame se le haya destinado a trabajar la tierra, y no slo eso, no, sino tambin que el que la labra le da vida a la tierra para que ella, la tierra, devuelva parte de la vida en cereales y en todo tipo de grano, en verduras, s, y en fruta como recompensa para aquel que prepar la tierra y presenci la siembra brotar casi de la nada sino con la esperanza y con un manojo de semilla. Eso s es que ser productivo.

Cuando trabajo en tierra ajena, sa la labro igual como si fuera mi propia parcela. No hay, ni veo diferencia alguna, no. La tierra es la tierra y al fin y al cabo -o cuando se nos acabe la msica, como decimos por ac- uno deja el terreno para la siguiente persona. Pero hay que dejarla limpia, podada, y lista para aquel que tambin viene como uno, lleno de esperanza y con ese manojo de semilla que dije.

Yo soy de aqu, del Valle del Ro Grande, fronterizo norteo igual que mi padre, igual que el abuelo, el bisabuelo, y el tatarabuelo. Mexicano, s, pero estadounidense de nacimiento, igual que ellos. Hace muchos aos, all cuando andaba en los diecinueve aos de edad, en el ao l9l8, me mandaron a Francia; pero aqu me tiene usted. Volver a trabajar se ha dicho. Dos de mis primos, Jos Antonio y Francisco Garca no volvieron. Mi nieta Luci-ah, y ella tambin trabaj la tierra hasta la edad de 17 -ella dice que a los primos se les recuerda- ser esa la palabra? Se les recuerda? Bueno, Luca dice que se les recuerda en Austin, la capital del estado. S, fjese, en un estadio en la universidad donde los jvenes juegan ftbol. Ella not unas placas de metal en ese estadio, luego anot los nombres el dnde, y cundo murieron, y s, son los mismos Jos Antonio y Francisco Garca -de eso no hay duda. Qu cosas, verdad, usted? Yo no tena idea que alls se les honrara. Pues, s, yo tambin estuve en Francia- y esa tierra estaba cansada, me acuerdo bien -pero se repuso con el tiempo para proveer a la gente. Je! Le dir algo que es muy de la tierra, profesor. Dios santsimo ya no est haciendo ms tierra. Es ms, la tierra no se mueve ni se va. All est, lista para que la trabajen- y hay que trabajarla, ni para qu andarse con rodeos.

Yo he trabajado la tierra en los estados de Minesota, Michigan, Ojayo, lugares lejos del Valle. En mis das atravesbamos el estado de Texas cruzando por el pueblo de Texarkana, de ah cruzbamos la lnea divisoria para llegar al estado de Arkans; lugar de malas carreteras en esos das. De ah enrbamos a Poplar Bof, en el estado de Misuri. Nos bamos rumbo al sol sale, hasta cruzar el ro Misisip, para llegar a Cairo, en Ilinois. Despus le picbamos pa'l norte hasta llegar a un pueblucho que esa gente llama Kankank. Cierro los ojos y lo veo. De ah le colbamos al norte, rumbo a Reynols, Indiana -eso queda en la ruta 420- y para acabar, subimos al noreste a Niu Bfalo, en Michigan. Viaje de tres/cuatro das con sus noches.

Bueno, una vez en Michigan, a cosechar la ciruela, la cereza, la uva; fruta suave y blanda. Pero, si le seguamos al este de Michigan, recogamos pepinos en Pinconing o el betabel o la remolacha, y si nos bamos al sur, caamos en Ojayo donde se da mucho el tomate.

Bueno, esto ocurra si uno haca viaje en su propio mueble, su carro propio, no? Pero, si nos llevaban por contrato nos montaban en los camiones de los granjeros mismos y nos bamos donde nos llevaran. Haba veces que nos juntbamos en Jupston, en Ilinoi, y nos separbamos all. Unos amigos y parientes nuestros trabajaron por aos por una sola familia de granjeros en el estado de Aiowa; una familia, s. Esa gente se dedicaba a cultivar flores y se necesitaba gente especial para desempear ese tipo de trabajo. Nosotros tambin trabajamos all unas siete u ocho temporadas, ya no me acuerdo muy bien. Los aos se me corren, sabe?

Mi mujer y yo, y ella tambin haca los viajes, trabajamos juntos en los campos ms de 27 aos y una vez buscamos trabajo en el estado de Wyomin que queda cerca del Canad. Trabajamos con gente que viajaba desde Laredo, Texas. Mi mujer muri hace 10 aos... nuestro nico hijo, Marcos, falleci hace los cinco aos contados en un accidente cuando el camin de transporte se estrell contra un tren. Eso ocurri en Monn, Indiana. Mi nieta Luca sali ilesa y ahora estudia en la universidad en Austin. Mi nuera, Estfana, enviud y vive con nosotros. Pasa que mi mujer y yo la criamos desde que era nia. Esa Estfana es una de las mejores y de las ms rpidas en la poda de la lechuga y su empaque. Tambin se defiende en ingls, lo lee y lo escribe. Su prima, Isaura, es profesora normal y da sus clases durante los veranos en la escuelita que construimos de las hojas de palmeras. Ella misma compra los lpices y las tabletas de escribir, y as les ensea a leer, a escribir, y las cifras a los chicos. Lo hace porque ella misma dice que es necesario que se haga de vez en cuando vienen varias de sus amigas y le ayudan, pero no importa, llueva o truene, Isaura est all todos los das. No falla.

Mi nieto Balde cuenta con 23 aos y es dueo de un camin usado y junto con un amigo suyo que tambin es del Valle y que se llama Ral Santos Coy son socios en el negocio. Balde es el campen en eso de amontonar pacas de paja de centeno en el camin. Cuando los jvenes hacen la competencia, los que conocen a Balde apuestan su dinero con l. Ral conduce el camin y los dos se las angencian para firmar contratos paa el transporte de mercancas en el norte de Texas, en ciudades como Amarillo, Pleinbiew, lugares que nosotros del Valle lamamos el norte. Balde es el hermano mayor de mi nieta Luca y l le manda dinero para sus estudios. "Mi hermana es un ejemplo," dice Balde y se enorgullece por los estudios que lleva su hermana-nosotros tambin estamos orgullecidos de Balde porque es un hombrecito hecho y derecho que no le tiene miedo al trabajo.

Tenemos un dicho aqu en el Valle: es el agua. El agua del Ro Grande. T le perteneces al agua, pero el agua te pertenece a ti tambin. No importa dnde trabajemos, siempre volvemos a la frontera, al Valle. Es el agua. El Valle tiene sus encantos, tierra dura, s, pero esa es tierra de pan llevar-y uno tiene que ser ms fuerte que la tierra y el trabajo. Y el Valle es diferente a otras partes de Texas y nosotros nos distinguimos porque somos de all. Por eso, cuando vamos a otro Valle, el Ykima en el estado de Huashington o el Gilamet en Oregn, para la cosecha del lpulo o a Nampa en Aidaj, es como estar en casa. Por qu? P's porque los que viven all eran originarios del Valle, s. Y, y, y los chicos que en su vida han puesto pie en el Valle, dicen que son de del Valle porque sus padres son de all y as los chicos saben de dnde son. Saber quin es uno es algo especial.

Esto est cambiando, pero todo cambia, es el son de la vida. Le dar un ejemplo: cuando mi mujer y yo y nuestros amigos trabajbamos en los algodones-y esto es solamente un ejemplo-pizcbamos algodn en el Valle de junio a agosto. Entonces el dueo mandaba herir la tierra con el arado en septiembre por ley del estado. De ah nos montbamos para ir a los algodones en el centro de Texas o al oeste del estado a lugares como Braunfil o La Mesa. A veces salamos para Arkans o Misuri para el algodn y le dbamos hasta Tenes si se terciaba -pero ya no en estos ltimos 20 aos- ahora casi todo es cosa de maquinaria; pero con todo eso, las mquinas no pueden hacerlo todo, no. Todava se necesita la mano de obra, el ojo humano que sabe y que puede distinguir. La maquinaria no se enorgullece por su trabajo, le es imposible. Pero uno s se enorgullece por su trabajo.

Eso de trabajar la tierra es asunto duro, en eso no hay sorpresa. Lo molestoso -y lo vergonzante tambin- es dnde uno tiene que vivir en el mesoeste del pas en carpas o en gallineros; estos son los peores. No siempre es as, pero con una vez basta para el recuerdo. Pero uno se aguanta, uno sobrevive -y hasta aguantamos y sobrevivimos el racismo, el prejuicio social de todos- y hasta por parte de los nuestros que nos menosprecian. Pero yo puedo cambiar el mundo y Dios no quiere encargarse, como decimos.

Pero tampoco nos rajamos, no nos rendimos, no alzamos los brazos como los prisoneros. No. No nos rajamos y ya.

Pero, despus de tanto trabajo y de viajes aqu y viajes all, volvemos al Valle donde nos espera otra temporada de trabajo. Es el agua.

Je! Esos que aseguran que el trabajo es de beneficio pa'l cuerpo y saludable y todo eso, no saben de qu se trata la cosa. El trabajo rudo y duro est de la patada, y lo llaman duro porque eso es lo que es.

Te aplasta y hasta te mata. Pero tambin hay orgullo, orgullo de necios, quizs, pero una familia trabajadora se enorgullece porque trabaja y porque desempea su trabajo como Dios manda. Al fin, como en todo, el trabajo se acaba.

Era como cuando estuve en Francia. Uno estaba all hasta el da que alguien vino y dijo, "Vmonos ya. Vmonos a casa." Y as era como cuando uno se encontraba en Indiana, en Aiowa, o en las bandas del ro Rojo en Minesota. Uno estaba all, en el jale, como le llamamos al trabajo, y entonces alguien vena y deca:

"Vmonos pala casa. Vmonos pa Texas. Al Valle."

Sí, es el agua.


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