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Ojos negros

Víctor M. Díez

Ojos negros

O

jos en el bosque.

Vendía el muchacho negro ritmos

para la muchedumbre.

Resguardado entre gallinas

y conejos

al acecho de la presa.

Ojos de carbón, inquietos

en su plato blanco.

Los curiosos y el miedo alrededor.

Tirar de la manta.

El mercado parecía un bosque

de helechos bulliciosos,

de cabezas rodando.

Él,

agachado, acurrucado

podía ver animales que ni imaginas

en la otra orilla.

Cuando te vuelves corre.

Una máscara en la espesura.

Las fieras caminamos tranquilas,

unos ojos arden en la panza del bosque.

Trasbordo

Dormitar o

una orquesta afinando,

cuando el ensueño da de mamar un ritmo:

medio tiempo entre dos luces,

las palmas hacia abajo, los pies

desobedientes.

Viajeros en tránsito,

seres abultados sobre un fondo,

contra ramaje peligroso en percusión.

Lo que traza la melodía:

pelar una fruta, ése silbar sonámbulo

y los pies que despiden músicos rebeldes

que habitan, desesperan.

Antifaces y sombreros anudan al rumor.

Un sonido aparente

en los papeles desordenados,

discontinuo en la nuca indefensa:

una bayoneta,

un cedazo rítmico que impide el paso

a lo que se desvive.

Alero

Le ví los ojos

toda la noche oí

un cerco de agua.

Oí llover

y la silueta pingando.

Le ví los ojos

serpientes de aguacero

los ojos dentro de un volumen

huevo, vejiga.

La caja angulosa escucha

el parpadeo es su cáscara

animales saliendo, entrando

bichos asomados a lo azul.

Lo opaco pero permeable;

sonoro es visible aquí.

Cobijo sin forma resbala

no se oye el estruendo

se derrumba en vapor.

La casa es pájaro:

nido no.

Caracola

Comer desnudo

un pescado sin piel

que mira mudo.

Comer callado

mientras su enorme ojo

advierte: silencio

pero el mar suena

y dice.

Y tú, escucha cruel.

Así una voz lejana

trae del mar conchas bocinas amuletos

fluyendo

por tu descalzo oído

hasta la madeja del cerebro.

Esa radio hace imán

en tí, metálico,

comiendo pez, uña del mar.

Oyendo cruel un mundo

desnudarse caníbal.

Bibliografía

Víctor M. Díez (León, 1968) es autor de los siguientes poemarios: Evaporado va (Colección provincia. León, 1996). Cordura Abajo (Ed. Junta de castilla y León. Valladolid, 1996). Circo Varado (Nómadas. Oviedo, 1998). Oído en tierra (De la luna libros. Mérida, 2000). Voz fuera de campo (Icaria. Barcelona, 2004) y Ser no representable (de la luna libros. Mérida, 2004). Pertenece al colectivo músico poético, dedicado a la improvisación libre SIN RED. Los poemas que aquí se publican pertenecen a su nuevo libro aun sin título.

 

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