Me llamo Fructuoso Alaniz García y así me bautizaron en las tierras de los Buenrostro por ser el día de mi santo, el día 21 de enero. En inglés, según mi nieta Lucía, mi nombre significa bountiful, es decir, productivo. Bien puede ser. De mi parte, me parece que eso encaja bien a bien ya que aquel que así se llame se le haya destinado a trabajar la tierra, y no sólo eso, no, sino también que el que la labra le da vida a la tierra para que ella, la tierra, devuelva parte de la vida en cereales y en todo tipo de grano, en verduras, sí, y en fruta como recompensa para aquel que preparó la tierra y presenció la siembra brotar casi de la nada sino con la esperanza y con un manojo de semilla. Eso sí es que ser productivo.
¿
Cómo que no lo sepulta?
-Ya me oyeron.
-Sí, le oímos, pero usted tiene que sepultarlo. Si no hay más.
-Allá él; yo no lo sepulto. Que lo sepulte otro. . . Ustedes. La iglesia no lo sepultará.
-¿La iglesia o usted, don Pedro?
-Yo, la iglesia; lo mismo da.